
Los gemidos, gritos y ruidos que expresen el placer que sentimos durante el sexo, en general estimulan nuestros sentidos de sobremanera. Sin embargo el deseo y la pasión no siempre esperan a que sea el momento mas íntimo y oportuno para desatarse por lo que en una reunión familiar o una cena no deben quedarse con las ganas, cualquier pretexto es bueno para robarnos a nuestra pareja unos minutos y demostrarle lo mucho que nos gusta. El baño, la cocina incluso un armario pueden ser los únicos testigos para un fugaz encuentro amoroso, la clave para no ser descubiertos es no hacer ruidos.
1.- Sexo oral (él a ella).- Si es él quien se emociona de más con sus sonidos, pero quieren tener un “rapidin” mientras tienen visitas, lo mejor es guardar el mayor silencio posible por lo que el sexo oral puede ser una buena solución. Ella se arrodilla en la cama, dándole la espalda a él y separa tus rodillas. Deja que él te haga sexo oral poniéndose debajo de ti, al cambiar de ángulo el sentirá un poco extraño porque sentirá que lo esta haciendo al revez, por lo que necesitará mayor concentración.
2.- Estirándose como bailarines.- La chica se coloca de pie, abre un poco las piernas y apoya sus pies completamente en el piso y se dobla hacia adelante hasta que sus manos toquen el suelo, mientras él chico penetra por detrás. Ella estará tratando de no caer por lo que no tendrá chance de decir nada.
3.- La cruz.- Acostados de lado en la cama. Ella se acerca para que él pueda penetrar por detrás y tenga acceso al clítoris. Cuando el pene este adentro, cruza las piernas, aprieta tus glúteos alternadamente para que te muevas hacia él y no muevas la cama. Así si alguien los cacha, parecerá que solo se están apapachando ¿no?
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