Cuando el deseo… no es el mismo
Posted in Consejos by: kryky
Hay momentos en la vida del hombre o de la mujer, en el que el libido sufre cambios o variaciones, por lo que el o ella pueden desear tener sexo 3 veces al día y su pareja solo lo desea 3 veces a la semana. Las causas pueden ser muchas y diversas, pero tienen el mismo efecto… Ocasionar diferencias o discusiones entre la pareja, sobre todo si las causas no son claras para alguna de las partes y la comunicación no es su fuerte.
¿Cómo podemos evitar que la diferencia de libidos erosione la relación?
No se ataquen: Dejen de reprocharse el elevado o reducido apetito sexual de cada uno, eso no los va a llevar a nada bueno. La comunicación es importante y ayudar a dirimir las controversias, el discutir y pelear, NO. Entiendan que quiere más o menos sexo no es anormal ni tiene problemas.
Ajusten su mente: A esto me refiero a tratar de encontrar un equilibrio entre ambos, por ejemplo si tu eres la/el fogosa (o), reduce un poco las actividades que te lleven a pensar en sexo, como fantasear, leer o ver materiales eróticos, pero si tu eres la parte “inapetente”, debes hacer todo lo contrario, ya que como he mencionado antes pensar en sexo te hace desearlo.
Prepárense para el sexo: Esto sobre todo si eres de las personas que necesita de su tiempo para lograr excitar a su pareja, debes poner en práctica tácticas que ayuden a enviar los mensajes correctos para tener sexo, por ejemplo ayudaría mucho darle a tu pareja un masaje en el cuerpo (puedes ayudarte de la aroma terapia), una fricción en los pies, o unos minutos acurrucados uno junto al otro sin presiones, puede ponerlos en un estado mental receptivo para el sexo.
Como se comentaba en este blog a principios de mes, Febrero es considerado el mes del amor, caracterizado por el ya muy popular 14 de Febrero que celebramos el día del amor y la amistad o Día de San Valentín, que debería ser según la tradición y
Los terminaron:
Durante la etapa de “noviazgo” pocas veces podemos apreciar como sería la convivencia en pareja al construir un núcleo familiar, esto se debe a que a lo largo de nuestra vida, tanto él como ella tienen hábitos y costumbres diferentes, que de pronto tienen que compaginar entre si, por lo que acoplarse como pareja necesita de tiempo y buscar el equilibrio.